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Como periodista deportivo de boxeo, he aprendido en mis años en Nueva York que mirar a la muerte es verla de cerca y eso enseña a valorar los días de vida que puedan quedar. Sea cual fuere la edad, el nivel de cultura y económico, las creencias y religión que se profese y las circunstancias que tenga a una persona ante la muerte inminente, todos despertamos a la cordura de valorar lo más valioso que tenemos, que es la vida.

El sabio(verdadero) es aquel que no necesita ese aldabonazo de una grave enfermedad, de un drama terrible para caer en la cuenta de que lo único importante es disfrutar ese día que amanece y está a nuestra disposición como un folio en blanco en el que podemos escribir el más bello poema sobre la maravilla de la vida que todavía estamos viviendo.

     “He vivido experiencias agradables, emociones intensas, fui el boxeador más joven de la historia en conseguir un título mundial y os digo que es bueno saber cómo leer, pero es peligroso saber cómo leer y no cómo interpretar lo que estás leyendo. Otra cosa que me asusta es el tiempo. Es como un libro. Tienes un principio, un tiempo medio y un final. Es solo un ciclo. No puedo cambiar mi pasado. Muchas cosas que hice no fueron correctas, pero veo el futuro más brillante.

         Los tipos duros no duran. Se convierten en dinosaurios. Sé que volaré un día. Mi vida está condenada tal como es. No tengo futuro. Es un milagro que haya llegado vivo a los 40, pero fui viejo demasiado pronto y listo demasiado tarde. Soy un soñador. Tengo que soñar y alcanzar las estrellas, y si pierdo una estrella agarro un puñado de nubes.Mientras perseveramos y resistimos, podemos conseguir todo lo que queremos. Espero que la gente se entretenga y lleguen a entender mi historia, ya que no es una historia bonita. Hay muchas cosas feas como no saber si alguna vez mi madre me quiso o quien es mi padre biológico.”

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El hombre que nos ha hablado hoy, actualmente solo lo contienen tres murallas, esas tres murallas que llamamos las tres paredes de la jaula de la bestia. Sólo tres antídotos contra el hombre de acero que pegó en los testículos de dos conciudadanos, que violó a una chica, que arrojó una tv contra sus guardias en la cárcel, que trató de suicidarse y que mordió la oreja de su rival en pleno combate.

El consumismo de hoy, seductor y destructor. El consumismo moderno, ese gran embaucador y seductor del que nadie consigue librarse, se está convirtiendo en la razón última de vivir, y en una de las causas fundamentales de la locura y de la superficialidad de las personas que vivimos hoy. Para subsistir y mantenernos bien bulls-eye-1044725_1920física y mentalmente necesitamos alimentarnos, vestirnos, divertirnos y disfrutar de todo.  Este blog es un canto a lo positivo y al disfrute de todo lo que somos y tenemos. Es imprescindible y además muy gratificante y loable consumir de todo, pero con moderación y con arreglo a nuestras necesidades y posibilidades.
El problema está en que el ansia febril de consumir es una verdadera droga encubierta que pocos se atreven a denunciar y menos a profundiza en sus graves consecuencias. Depresión, neurosis, sentimiento de culpa, rupturas conyugales, suicidios.. Vivir por encima de las posibilidades, llenarse de deudas por tantos caprichos y dependencia, está llevando a no pocos consumistas a la locura.

Por tanto recordar que también le duele el golpe al que ha vencido en el ring.

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